2 881 703 libros electrónicos en 110 idiomas
¿No le conviene? No hay problema. Puedes devolver los artículos hasta 30 días
No se equivocará con un vale de regalo. El destinatario puede elegir cualquier producto de nuestra oferta.
Hasta 30 días para devoluciones
Nate jamás pensó enamorarse de su captor, pero la mayoría de las veces las cosas son como son, y no como nosotros queremos que sean. Así, cuando este finalmente decide liberarlo, el joven aducirá toda clase de excusas para no marchar...
-Vete de aquí, antes de que me arrepienta. Sabes que no soy trigo limpio-acotó Giácomo Tarantini encendiendo su acostumbrado cigarrillo mientras dirigía su mirada hacia la solitaria calle.
-Sabes que no me iré, ¿te cuesta tanto comprender que te amo?
-¿Y a ti te cuesta tanto entender que la diversión terminó y debes continuar con tu vida?-rugió el hombre sin atreverse a enfrentarlo.
-Jamás hubieras arriesgado toda tu trayectoria si yo fuera un simple capricho,reconoce de una vez que me amas tanto como yo a ti.
-No digas tonterías.Tengo que entregarte con vida o el negocio quedaría inconcluso-mintió.
-Eres un farsante,pero no lograrás correrme. Sabes que puedo llegar a ser muy caprichoso.
-Escucha, Nate -reiteró Giácomo intentando convencerlo.No tengo nada para ofrecerte, solo una vida de sangre y locura. ¿Es eso lo que deseas para ti?
-Deja de repetir lo mismo una y otra vez Te amo y deseo quedarme, nada de lo que digas podrá cambiar eso.
Giácomo sacudió la cabeza, y comenzó a girarse para responder, cuando se sorprendió al escuchar el terrible grito de su compañero, seguido de un estruendoso golpe en el suelo.
-Nate- gimió atónito corriendo hacia el joven que yacía caído en el mismo lugar en que hacía unos segundos estaba conversando...Pero, ¡sangre!-exclamó guiando sus ojos entre las manos ensangrentadas y el pequeño orificio que parecía burlarse desde el ventanal de la casa.
-Te amo, Giácomo, desde el primer día en que te vi -susurró el herido con un hilo de voz.
-Resiste ,querido, por favor. ¡No te vayas!-exclamó Giácomo comprendiendo angustiado lo que había ocurrido.
-Lo siento, pero tengo mucho sueño, y me duele mucho la espalda-alcanzó a susurrar Nate antes de cerrar los ojos
-¡Ayuda!-exclamó el hombre desesperado, sintiendo como la vida de su amante escapaba por la sangrante herida. ¡También te amo, aguanta!-sollozó sobre el inerte cuerpo,mientras un grupo de personas comenzaban a entrar y salir de la habitación.
¡Hola! Soy Libroamiko, tu asesor de libros.
¿Cómo puedo ayudarte?