2 870 785 libros electrónicos en 110 idiomas
¿No le conviene? No hay problema. Puede devolverlo en un plazo de 30 días
No se equivocará con un vale de regalo. El destinatario puede elegir cualquier producto de nuestra oferta.
Política de devolución de 30 días
Hay decisiones que parecen errores... hasta que lo cambian todo.
Sofía Castillo lleva doce años haciendo lo único que sabe hacer bien: investigar, incomodar y poner nombre a las verdades que otros prefieren ocultar. Periodista de investigación, metódica, implacable y emocionalmente blindada, ha aprendido que en su mundo confiar es un lujo que casi siempre se paga caro.
Alejandro Montoya es exactamente el tipo de hombre que Sofía evitaría: seguro de sí mismo, incómodamente perspicaz y con una facilidad irritante para leer a las personas. Su primer encuentro -en una boda, en un pasillo de hotel y en el peor momento posible- debería haber sido un error sin consecuencias.
Pero no lo fue.
Días después, él aparece como su nuevo director. Y lo que empezó como una mala decisión de cuatro minutos se convierte en una tensión constante entre dos personas que no pueden ignorarse... ni deberían acercarse.
Mientras Sofía se adentra en la investigación más importante de su carrera -una red de corrupción que conecta empresas, poder y dinero público-, Alejandro se convierte en su mayor aliado. O en su mayor problema.
Porque algunas verdades no solo se investigan. También se viven.
Y cuando el caso empieza a apuntar peligrosamente hacia el pasado de Alejandro, Sofía tendrá que enfrentarse a una pregunta que nunca quiso hacerse:
¿Se puede confiar en alguien que forma parte de la historia que estás intentando destapar?
Entre redacciones, noches sin dormir y decisiones que no admiten vuelta atrás, esta es una historia sobre lo que ocurre cuando el amor llega en el momento equivocado... y aun así se niega a irse.
Intensa, adictiva y emocionalmente precisa, El hombre equivocado en el momento justo es una novela sobre el riesgo de sentir, el precio de la verdad y la fina línea entre protegerse y perderse algo que podría cambiarlo todo.
Porque a veces, el mayor peligro no es equivocarse.
Es acertar... con la persona que no deberías.