2 913 256 libros electrónicos en 110 idiomas
¿No le conviene? No hay problema. Puedes devolver los artículos hasta 30 días
No se equivocará con un vale de regalo. El destinatario puede elegir cualquier producto de nuestra oferta.
Hasta 30 días para devoluciones
Lacan en TABERNA
No todos los que hablan claro aguantan una barra.
Y Lacan... menos cuando Franco decide dejar de admirar sus palabras y empieza a cobrarle lo que esconden.
En TABERNA nadie viene a entenderse. Vienen a sostenerse. A decir "yo soy así", "solo quiero amor", "necesito claridad", "me cuesta confiar", "yo no soy celoso", "solo digo la verdad" o "ya sé lo que me pasa" como si nombrar algo fuera suficiente para dejar de repetirlo. Y Franco, el cantinero, tiene un método simple y brutal: no discutir ideas... sino cobrarlas en vida real. Aquí las palabras no valen por lo inteligentes que suenan, valen por lo que revelan cuando ya no puedes esconderte detrás de ellas.
En este Tomo XVIII, Jacques Lacan entra a TABERNA con abrigo oscuro, mirada precisa y una frase que no consuela: el yo no es dueño de la casa; muchas veces es apenas una máscara con buena postura. Pero Franco no está interesado en jerga brillante, frases difíciles ni discursos que suenan profundos mientras esquivan el cuerpo. Así que lo lleva al territorio que más duele: espejo, yo, demanda, Otro, amor, falta, deseo, falo como marca, celos, fantasía, objeto a, síntoma, repetición, goce, cuerpo, angustia, acto, castración y esa pregunta que corta cualquier personaje: ¿vienes a hablar... o vienes a esconderte detrás de tus palabras?
Esto no es una clase. Es una sesión sin diván y sin paciencia. Una barra donde cada trago muestra que el espejo no te refleja: te fabrica. Que la demanda es hambre con modales. Que la fantasía no es mentira: es el teatro donde sobrevives. Que tu síntoma no solo duele: insiste. Que tu repetición no es mala suerte: es firma. Que el goce no siempre se disfruta: a veces muerde.
Porque en TABERNA no se trata de hablar mucho
Se trata de descubrir qué parte de tu palabra todavía trabaja para esconderte
Si alguna vez dijiste "yo soy así", "solo quiero que me quieran", "necesito pruebas", "no soy celoso", "me cuesta confiar", "si me amas deberías entenderme", "siempre me pasa lo mismo" o "yo ya entendí mi patrón", este libro es para ti
Bienvenido a TABERNA
Aquí, en la barra, tu palabra también te esconde.
¡Hola! Soy Libroamiko, tu asesor de libros.
¿Cómo puedo ayudarte?